Introducción:
A. La Navidad, tal como la conocemos hoy, está adornada con imágenes y símbolos populares: desde el pesebre hasta los regalos y las luces. Muchos de estos símbolos son tradiciones culturales que no corresponden a la historia bíblica. Distinguir entre realidad y ficción permite a los cristianos enfocar su celebración en lo que es genuino y fiel, centrando la devoción en el mensaje de salvación de Cristo.
B. Aunque la Navidad es una fecha que muchas personas asocian profundamente con la fe cristiana, la Biblia no presenta ninguna indicación de que la iglesia primitiva conmemorara el nacimiento de Jesús. Su enfoque estaba en el propósito de su venida, ministerio y, sobre todo, en recordar su sacrificio redentor.
I. La Realidad de los días festivos
A. Diferentes culturas celebran múltiples festividades. Alrededor del mundo, cada cultura celebra festividades que van desde aniversarios nacionales hasta eventos religiosos y culturales (como cumpleaños, festividades patrias y conmemoraciones religiosas como Semana Santa o el Día de los Muertos).
B. Participar en ciertos días festivos no necesariamente implica pecado; lo importante es no otorgarles un carácter religioso que Dios no ha establecido, ni practicar elementos que contradigan los principios bíblicos. Los cristianos pueden disfrutar de festividades, siempre que lo hagan con integridad y evitando prácticas contrarias a la fe.
C. La Navidad es una de las festividades más significativas a nivel mundial (por ejemplo en música de todos los géneros, rock, rasta. etc han dedicado canciones a la Navidad), impregnada de historia (notorio en muchas películas), cultura y tradiciones populares (véase listado abajo). Sin embargo, muchos de los elementos y creencias que rodean esta celebración no se encuentran en las Escrituras.
- Adornando el Árbol de Navidad.
- Intercambio de Regalos.
- Nacimiento o Pesebre.
- Luces Navideñas en las Casas.
- Las Posadas.
- Villancicos y Cantos Navideños.
- Cena de Nochebuena.
- Misa de Gallo.
- Calendario de Adviento.
- La Corona de Adviento.
- Cartas a Santa Claus o Papá Noel.
- Piñatas Navideñas.
- Luz de Belén.
- Desfiles y Marchas Navideñas.
- Día de Reyes (6 de enero).
- Los Calcetines o Medias Navideñas.
- Tarjetas Navideñas.
- Mercados Navideños.
- El Roscón de Reyes.
- Ayuda a los Necesitados.
II. Ficciones comunes sobre el nacimiento de Jesús:
A. La Fecha Exacta (25 de Diciembre): Aunque esta es la fecha tradicionalmente celebrada, no hay evidencia de que Jesús naciera el 25 de diciembre. La Biblia no menciona una fecha exacta, y muchos estudios sugieren que pudo haber nacido en otra época del año, ya que los pastores estaban en el campo (Lucas 2:8), lo cual sería inusual en el invierno de Palestina.
1. La Navidad como festividad se originó en el siglo IV cuando la Iglesia Católica comenzó a celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre. Esta fecha fue elegida para coincidir con las festividades paganas romanas del solsticio de invierno, como las Saturnales y la fiesta del Sol Invicto, lo que facilitó la conversión de los romanos al cristianismo.
B. Los Tres Reyes Magos: Aunque la tradición habla de «tres reyes», la Biblia simplemente menciona «sabios del oriente» sin especificar cuántos eran (Mateo 2:1-12). El número tres proviene de los regalos mencionados: oro, incienso y mirra, pero podría haber sido un grupo de cualquier tamaño.
C. Los Reyes (Sabios) en el Pesebre: Las escenas de Navidad suelen mostrar a los sabios junto al pesebre, pero Mateo 2:11 dice que ellos llegaron a una «casa». Esto sugiere que la visita pudo haber sido meses después del nacimiento de Jesús.
III. Realidad bíblica: Lo que sí enseña la Escritura:
A. El Nacimiento de Jesús fue anunciado con gozo: Los ángeles anunciaron a los pastores «gran gozo» por el nacimiento del Salvador (Lucas 2:10-11). Aunque la fecha es incierta, el evento en sí es motivo de alegría para los cristianos y lo fue para los judíos que anhelaban la llegada del Mesías.
- Esta noticia no solo trajo alegría, sino esperanza y consuelo para el pueblo de Israel. El nacimiento de Jesús representó el cumplimiento de una larga espera por el Mesías y el comienzo del plan de salvación para la humanidad. María meditaba en el significado de estos eventos (Lucas 2:19), comprendiendo su relevancia espiritual.
B. Jesús nació en un establo: En Lucas 2:7, se relata que María dio a luz y acostó al niño en un pesebre, pues no había espacio en el mesón. Esto simboliza la humildad de su nacimiento y cómo, incluso desde sus primeros días, Jesús se identificó con los humildes y rechazados.
IV. La libertad cristiana y la Navidad como tradición cultural
A. Aunque la iglesia primitiva no conmemoraba el nacimiento de Jesús, la celebración de la Navidad en nuestros tiempos puede llevarse a cabo desde una perspectiva personal y cultural, sin atribuirle un significado religioso. Efesios 5:20 nos invita a dar gracias a Dios en todo momento y a mantener un espíritu de gratitud y unidad. Es decir, si un familiar nos invita a comer en fechas se puede. Y hago referencia a invitación como estás; no ha adornar nuestra casa.
B. En Romanos 14:5, el apóstol Pablo señala que cada uno debe estar convencido en su propia mente sobre la observancia de días específicos. La celebración del nacimiento de Cristo no es una ordenanza en la Biblia; por ello, los cristianos pueden disfrutar de la Navidad en un contexto social y familiar, sin otorgarle un valor espiritual que la Biblia no apoya. La verdadera importancia reside en recordar a Cristo cada día, reflejando su amor y su sacrificio en nuestra vida diaria. Un ejemplo de esto al celebrar la Cena del Señor cada domingo.
V. Reflexión Final: ¿Cómo Celebrar la Navidad?
A. Los cristianos tienen la libertad de disfrutar de la época navideña siempre que eviten atribuirle un significado religioso que no esté fundamentado bíblicamente. Aunque la Biblia no manda celebrar el nacimiento de Cristo en una fecha específica.
B. Considerar nuestra propia conciencia y la de los demás es clave. La Navidad puede ser un tiempo de convivencia familiar, de compartir regalos y de disfrutar momentos de comunión, (1 Corintios 10:23-33). Con esta perspectiva, podemos participar en las celebraciones sin perder de vista el verdadero enfoque de nuestra fe.
Conclusión
La fecha del nacimiento de Jesús no es lo fundamental; lo importante es recordar su propósito: vino a ofrecer salvación. Cada cristiano debe decidir cómo participar en estas fechas, manteniéndose fiel a los principios bíblicos y recordando que la verdadera celebración es vivir diariamente conforme a la voluntad de Dios.
