Introducción:
La fábula de la asamblea de herramientas: Imagina que en un taller todas las herramientas se reunieron para discutir sobre quién debía ser el líder. La asamblea estaba llena de quejas y críticas:
- El Martillo fue el primero en ser señalado. “Siempre golpea con fuerza, y es ruidoso, no es delicado”, dijeron las otras herramientas. Pero el martillo respondió: “Sí, soy fuerte, pero sin mí, los clavos no se fijarían”.
- El Metro se quejó de todos: “Yo soy el único que mide todo con precisión, los demás son desorganizados y no entienden la importancia de la perfección”. Sin embargo, las herramientas le respondieron: “A veces eres tan exacto que olvidas la flexibilidad (tolerancia), y en muchas situaciones se necesita más que solo exactitud”.
- El Tornillo fue señalado por ser «complicado», ya que siempre necesitaba ser girado varias veces para funcionar (buscarle el lado). A lo que respondió: “Es cierto, me tomo mi tiempo, pero cuando termino, las cosas quedan firmemente unidas”.
- La Lija también fue criticada por ser áspera. Pero replicó: “Es verdad que soy áspera, pero sin mí, las superficies serían rugosas e imperfectas”.
En ese momento llegó a la asamblea el Maestro Artesano y todos callaron, él tomó cada herramienta en sus manos y las usó juntas para construir una obra maestra. Cada una tenía su lugar, y juntas lograron lo que ninguna podría haber hecho por sí sola.
Pablo usa la figura literaria del cuerpo físico para compararlo con los miembros de la iglesia. Así como en el taller, cada herramienta tiene una función específica, en la iglesia, cada miembro tiene un rol único y vital.
Desarrollo del tema:
- En el cuerpo hay muchos miembros (1 Cor. 12:12,20):
- Unidad en la multiplicidad: Aunque los miembros del cuerpo son diferentes, cada uno cumple una función única. Todos colaboran para un mismo fin (ejemplo del hambre, abejas), funcionando en perfecta armonía. En la iglesia, todos deben trabajar de acuerdo a sus talentos para el bien común.
- Diversidad de caracteres: Así como los miembros del cuerpo reaccionan de manera distinta, los hermanos en la iglesia tienen diferentes personalidades, pero todos son necesarios.
- Formas de pensamiento: Hay diversidad de opiniones y maneras de ver las cosas (ejemplo de pintura en el local), lo cual es parte de la riqueza del cuerpo de Cristo.
- Un organismo vivo: El cuerpo de Cristo es un organismo vivo y dinámico, compuesto por muchos miembros que funcionan juntos (ejemplo pintar el local de color negro).
- El cuerpo no es un solo miembro (1 Cor. 12:14):
- Diversidad funcional: El cuerpo no puede ser compuesto solo por un miembro (ejemplo del cocinero). No puede ser todo mano o todo pie. Cada miembro tiene un rol importante, aunque su función sea diferente. (1 Cor. 12:15-16).
- Algunos hermanos pueden frustrarse por no tener lo que consideran un “gran talento”. Sin embargo, todos los miembros son importantes.
- Sentirse sin importancia es una queja contra la sabiduría de Dios, quien ha determinado las funciones de cada uno en el cuerpo de Cristo.
- Si el cuerpo fuera solo un miembro, sería monótono y disfuncional. Cada miembro tiene un propósito único (1 Cor. 12:16-17). Un cuerpo físico con un solo miembro no podría subsistir.
- Como en un equipo de fútbol, no se puede formar con un solo jugador; se necesitan diferentes roles para alcanzar un objetivo común (1 Cor. 12:19).
- Reconocer las visitas que han llegado. Animarlas, saludarlas, etc.
- Diversidad funcional: El cuerpo no puede ser compuesto solo por un miembro (ejemplo del cocinero). No puede ser todo mano o todo pie. Cada miembro tiene un rol importante, aunque su función sea diferente. (1 Cor. 12:15-16).
- Todos los miembros son útiles en el cuerpo (1 Cor. 12:18,28,31):
- Dios colocó en el cuerpo muchos miembros con diferentes funciones, todos necesarios. En la iglesia, aunque no todos tengan los mismos talentos, cada uno tiene algo que aportar (Mt. 25:15).
- Ningún miembro debe menospreciar su función. Cada uno es esencial para el funcionamiento general del cuerpo.
- Incluso los miembros que parecen débiles son vitales (1 Cor. 12:22):
- Por ejemplo, el cuerpo puede vivir sin una lengua, pero no sin pulmones; sin pies, pero no sin corazón. Incluso la uña es pequeña, pero necesaria.
- Ejemplo del hermano Isabel: En la iglesia, personas con aparentemente “menores” talentos son imprescindibles para el bienestar del cuerpo.
- “miembros menos decorosos” (1 Cor. 12:23) son igualmente importantes. Aunque algunas partes del cuerpo físico sean menos visibles, su función es crítica.
- Todos los miembros sufren juntos (1 Cor. 12:25-26):
- Cuando un miembro del cuerpo sufre, todo el cuerpo coopera para sanar esa parte. Así debe ser en la iglesia: todos dependemos unos de otros, y cuando uno sufre, todos sufren.
- Ejemplo: cuando hay peligro, los pies corren y el corazón bombea más rápido para entregar energía.
- Esta interdependencia crea armonía y paz en la iglesia local.
- Cuando un miembro tiene éxito, todo el cuerpo se siente bien porque están unidos en un mismo sentir.
- Cuando un miembro del cuerpo sufre, todo el cuerpo coopera para sanar esa parte. Así debe ser en la iglesia: todos dependemos unos de otros, y cuando uno sufre, todos sufren.
- La responsabilidad dentro del cuerpo es individual (1 Cor. 12:27):
- Cada miembro del cuerpo tiene una responsabilidad individual de cumplir su función en el cuerpo de Cristo. Todos tenemos una tarea única que realizar en la iglesia, y debemos hacerlo con dedicación y amor.
Conclusión:
- Moraleja de la fábula. Al final, todas las herramientas fueron útiles en las manos del Maestro Artesano. De la misma manera, en las manos de Dios, todos los miembros de la iglesia, con sus diferentes talentos, son útiles, a pesar de nuestros defectos.
- Reconociendo el valor de todos los miembros. Debemos reconocer que todos los miembros dentro del cuerpo de Cristo son importantes. Dios, en su sabiduría, los ha colocado donde deben estar, y cada uno tiene un propósito que cumplir. Que el hermano con un solo talento no se frustre, porque está funcionando como parte del cuerpo. Y que el hermano con más talentos no desprecie a los que parecen más débiles, sino que les preste más atención y cuidado.
- De la misma manera, en el cuerpo de Cristo cada miembro tiene una función única y necesaria. Nadie es «insignificante» o «menos importante». Todos, desde el que enseña hasta el que sirve en silencio, tienen un rol esencial en la obra del Señor. Cuando cada uno cumple su parte, el cuerpo de Cristo funciona de manera armoniosa y poderosa para cumplir con la misión de Dios.
