Introducción El Salmo 60 es una súplica nacional a Dios en un momento de crisis, cuando Israel enfrenta una grave derrota militar. David expresa angustia y confusión al sentir que Dios ha permitido la calamidad, pero también renueva su confianza en que solo con la ayuda divina la nación podrá recuperarse y obtener la victoria. … Sigue leyendo El verdadero poder viene de Dios, no de la espada – SALMO 60
El Sepulcro Nuevo: Del Polvo Antiguo a la Nueva Creación (Juan 19:41–42)
El evangelio de Juan menciona que el sepulcro de Jesús era "nuevo" (kainós), simbolizando un cambio radical y la victoria sobre la muerte. Este lugar, vinculado a la redención y al nuevo comienzo de la humanidad, representa la transformación divina.
¡TÚ PUEDES GANAR ALMAS! El Ejemplo de Jesús en Juan 4
El mandato de la Gran Comisión es imperativo para todos los creyentes, quienes deben vencer la pereza y falta de confianza al compartir el evangelio. Jesús es el modelo de evangelismo efectivo y la urgencia de esta labor es crucial para la salvación de las almas.
Sección introductoria (1 Pedro 1:1–12)
Pedro exhorta a los creyentes en sufrimiento a reconocer su identidad en Cristo como fuente de esperanza y gozo. A través de su carta, destaca la herencia eterna, la purificación de la fe y el cumplimiento de las profecías, alentando a perseverar.
Una oración motivada por la acción hostil de los zefitas – SALMO 54
El Salmo 54 es una oración de David en medio de la traición y el peligro, invocando a Dios por salvación. Este salmo refleja la fe en la justicia divina y la promesa de alabanza, enseñando a mantener la confianza en tiempos difíciles.
Doeg el edomita denunciado – SALMO 52
El Salmo 52 denuncia la traición de Doeg el edomita a David, que provocó la masacre de sacerdotes. Contrasta la maldad de Doeg y la confianza de los justos en Dios. Finaliza reafirmando la justicia divina sobre los malvados y la prosperidad de los justos.
JESÚS MANIFIESTA SU GLORIA – Juan 1–2
El Evangelio de Juan expone la preexistencia y gloria del Logos, manifestada a través de Jesús, quien, a pesar de ser rechazado, transforma corazones y llama al discipulado. La fe en Él se fundamenta en sus milagros y enseñanzas divinas.
