El Salmo 29 celebra la gloria y el poder de Jehová en la naturaleza, destacando su reinado eterno. El texto poético expresa la majestad de Dios y su autoridad sobre la creación, mostrando su capacidad para guiar a su pueblo hacia un futuro de bendición. El salmo enfatiza la dualidad de Jehová como Dios de poder y gracia en la naturaleza.
