El Salmo 31 es una expresión conmovedora de lucha y fe en medio del sufrimiento. El salmista describe angustias causadas por enemigos y traiciones, junto con su confianza en la salvación y la bondad de Dios. El salmo culmina en un llamado a amar a Dios, confiar en Él y ser valientes, resaltando la transformación del sufrimiento en alabanza por la liberación divina.
