El evangelio de Juan menciona que el sepulcro de Jesús era "nuevo" (kainós), simbolizando un cambio radical y la victoria sobre la muerte. Este lugar, vinculado a la redención y al nuevo comienzo de la humanidad, representa la transformación divina.
El evangelio de Juan menciona que el sepulcro de Jesús era "nuevo" (kainós), simbolizando un cambio radical y la victoria sobre la muerte. Este lugar, vinculado a la redención y al nuevo comienzo de la humanidad, representa la transformación divina.