Los Salmos de Lamentación Individual siguen una estructura característica: introducción, lamento, apelación a Dios, petición y alabanza. El Salmo 25 refleja la confianza en Dios y la necesidad de protección. Aunque escrito por David, el momento exacto es desconocido. La conclusión muestra la dependencia del salmista en Dios y su deseo de Él.
El reinado de Jehová en Sión: Un sermón basado en Salmo 9, 10
Los Salmos 9 y 10 forman una unidad, posiblemente compuestos originalmente como uno solo. David pudo haber sido el autor original, adaptado luego por Ezequías. Estos salmos expresan lamento, confianza en Dios y súplica. Proféticamente se vislumbra la derrota de los enemigos y la completa eliminación del mal. Se destaca la justicia divina y la victoria final de Jehová.
