INTRODUCCIÓN:
A. Con esta lección usted está empezando un estudio del libro más grande que jamás haya sido entregado en manos humanas. La Biblia es el libro de los libros. Ha hecho más para cambiar el curso de eventos humanos que cualquier otro libro que jamás haya sido impreso. Para involucrarnos en un estudio exitoso de la Biblia es necesario conocer un poco de las partes que la componen.
B. Toda la Biblia es la palabra de Dios, pero no toda la palabra está en forma de mandamientos que debamos obedecer hoy en día (v.g. “hazte un arca” Génesis 6:14). Por lo tanto, para entender correctamente, tenemos que “trazar bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Esto lo podemos hacer mejor si primero tenemos una vista global de la historia de la Biblia.
I. EL COMPENDIO GENERAL DE LA BIBLIA.
A. Su nombre indica su preeminencia.
1. La palabra española Biblia es transliteración de la palabra griega “biblia”, que significa “libros”.
2. Por razón de su importancia la palabra de Dios se conoce como “el libro de todos los libros”.
B. La Biblia está compuesta de dos divisiones mayores.
1. La Biblia está compuesta de 66 libros individuales que están seccionados en dos secciones mayores.
2. El Antiguo Testamento contiene 39 libros escritos originalmente en hebreo, por aproximadamente 32 hombres, a través de un periodo fechado desde el año 1.500 a. de J.C. hasta el año 400 a. de J.C. Esta parte de la Biblia relata la existencia más temprana del hombre y los primeros pactos de Dios con los hombres.
3. El Nuevo Testamento contiene 27 libros escritos originalmente en griego por 8 hombres a través de un periodo fechado desde el año 52 d. de J.C. al año 97 d. de J.C. Este es el registro del pacto de Dios para el hombre de hoy en día. Es llamado “nuevo” porque el primer pacto fue quitado cuando éste fue dado, (Hebreos 7:18; 8:13).
C. La Biblia es inspirada por Dios.
1. Unos 40 hombres escribieron la Biblia conforme fueron dirigidos por el Espíritu de Dios, 2 Pedro 1:21.
2. Usaron las palabras que les fueron dadas por el Espíritu Santo, 1 Corintios 2:10-13; 1 Tesalonicenses 2:13.
3. Por lo tanto, la Biblia es inspirada (alentada por Dios), 2 Timoteo 3:16-17; Efesios 3:3-5.
4. La unidad de la Biblia es una prueba de su inspiración. Estos cuarenta hombres vivieron en un espacio de 1.600 años y no tuvieron ninguna manera de consultarse uno al otro. Vinieron de diferentes trasfondos y niveles sociales; aun escribieron en distintos idiomas. Aún así, ¡la Biblia está libre de contradicciones! La Biblia, sin duda alguna, estuviera llena de opiniones humanas conflictivas si hubiera sido la obra de 40 mentes. Su unidad prueba que la Biblia viene de una sola mente – ¡la mente de Dios!
II. LAS DISPENSACIONES HISTÓRICAS DE LA BIBLIA
A. Las tres dispensaciones.
1. Algunos estudiantes de la Biblia creen que Dios continuó revelándose a las naciones gentiles hasta la muerte de Cristo en la forma que lo hizo con los patriarcas. Concluyen que la nación israelita fue llamada por Dios para un propósito especial (la venida de Cristo) y que la ley de Moisés fue una ley dada sólo a los de dicha nación. Ciertamente este punto de vista no contradice la afirmación bíblica de cómo Dios habló “en otro tiempo” y “en estos postreros días” (Hebreos 1:1-2).
2. Sin embargo, por el bien de la claridad y porque la Biblia ciertamente no nos da un cuadro detallado del estado de las naciones gentiles después del desarrollo de Israel, seguiremos el desarrollo básico cronológico de tres distintas dispensaciones de la historia bíblica.
B. Una descripción básica de estas tres dispensaciones.
1. La patriarcal (en que los padres gobiernan) comenzó desde la creación y duró hasta la entrega de la ley en el monte Sinaí. Su historia está registrada desde Génesis 1 hasta Éxodo 20.
2. La mosaica o judaica (nacional) comenzó en el monte Sinaí y duró hasta la crucifixión de Cristo. Su historia se encuentra desde Éxodo 20 hasta Hechos 2. Esta ley duraría un tiempo definido, (Gálatas 3:19-29). Fue clavada en la cruz, (Colosenses 2:14-18). Fue quitada (2 Corintios 3). Ya no estamos sujetos a ella.
3. La cristiana (universal) empezó en Jerusalén, en el primer Pentecostés después de la resurrección de Cristo, y durará hasta el fin de los tiempos. Su registro se encuentra desde Hechos 2 hasta Apocalipsis. Vivimos bajo ésta, Hebreos 1:1-2; 10:8-10.
