Introducción:

A. Resulta fácil acercarse a Dios para ofrecerle nuestras alabanzas y acción de gracias cuando nuestros corazones están llenos de gozo. Sin embargo, cuando nos enfrentamos a la pena o al dolor, a menudo elegimos resolver dichas emociones nosotros mismos. Por lo general, la adoración es lo último que pasa por nuestra mente cuando nos sentimos abandonados o desesperados.

B. No obstante, en los Salmos los israelitas claman firmemente a Dios en cualquier circunstancia y con respecto a todo tipo de emociones (paz y caos, gozo y aflicción, fe y confusión). Los Salmos nos proporcionan un modelo de acercamiento a Dios en auténtica adoración, independientemente de la situación en la que nos encontremos. Demuestran la gran intimidad que podemos tener con el Padre, quien desea saber de nosotros en todo momento, y que nos acerca a él de continuo.

I. El nombre del libro

A. El título hebreo del libro fue “Libro de Alabanzas”, porque esta es la característica principal del libro, la alabanza a Dios. Más tarde, el libro fue conocido como “Libro de los Salmos”.

  1. El Señor Jesucristo le llamó así (Luc. 20:42; 24:44)
  2. al igual que Pablo (Hech. 13:33,35).

B. La palabra castellana “Salmos”, como usada en nuestras Biblias, proviene de la Septuaginta, la traducción del Antiguo Testamento al griego.

  1. La palabra griega es “psalmos”, de la palabra hebrea que significa “arrancar o jalar”, indicándose el acto de jalar pulsando las cuerdas de un instrumento. Esta palabra implica que los salmos fueron originalmente compuestos para ser acompañados por un instrumento de cuerda, específicamente, la lira, y de ahí, son poemas líricos en el sentido más estricto.

C. En la adoración del Nuevo Testamento, se nos dice que cantemos los salmos con el acompañamiento del corazón como instrumento de adoración, «Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con su corazón al Señor.” (Ef. 5:19 NBLA).

  1. El verbo “cantando” sería mejor traducido “haciendo melodía” (gr. “psallontes”, es decir, pulsando las cuerdas). Por lo tanto, debemos “pulsar las cuerdas de nuestro corazón” mientras cantamos los salmos, es decir, cantar con profunda devoción.

II. El carácter del libro

A. El libro Salmos es el libro más grande, y quizás el más usado en la Biblia. Un libro que explora una gama completa de experiencias humanas de una manera muy personal y práctica.

B. En los salmos se incluyen temas tales como la guerra, la paz, el gozo, la tristeza, la adoración, el juicio, e incluso, la profecía. Los salmos sirvieron como himnario del templo y como guía devocional. Esto no nos debe extrañar, ya que los salmos eran poesía lírica inspirada.

C. Se ha señalado que la agrupación de los salmos en cinco libros es un tributo a los cinco libros de Moisés (Génesis – Deuteronomio), conocido como el Pentateuco.

  1. Libro 1 (Sal. 1-41). Corresponde a Génesis, y tiene mucho que decir sobre el hombre.
  2. Libro 2 (Sal. 42-72). Corresponde a Éxodo, y tiene mucho que decir acerca de la redención.
  3. Libro 3 (Sal. 73-89). Corresponde a Levítico, y enfatiza la adoración
  4. Libro 4 (Sal. 90-106). Comienza con el salmo de Moisés, y corresponde a Números, enfatizando el deambular.
  5. Libro 5 (Sal. 107-150). Corresponde a Deuteronomio, y ofrece acción de gracias por la fidelidad divina con énfasis en la palabra de Dios. El Salmo 119, el más largo de todos los salmos, tiene como tema “la palabra del Señor”.

D. El pensamiento central del libro, tal vez lo encontramos en el Salmo 95:6,7 Vengan, adoremos y postrémonos; Doblemos la rodilla ante el Señor nuestro Hacedor. (7) Porque Él es nuestro Dios, Y nosotros el pueblo de Su prado y las ovejas de Su mano. Si ustedes oyen hoy Su voz”.

III. El autor del libro

A. Salmos es una compilación de los cantos de varios autores hebreos:

  1. Moisés (90), = 1
  2. Asaf (50, 73-83) = 12
  3. los hijos de Coré (42; 44-49; 84,85; 87,88) = 11
  4. Hemán ezraíta (88) = 1
  5. Etán ezraíta (89) = 1
  6. Salomón (72,127) = 2
  7. David (el escritor de al menos 75 salmos) = 75
  8. el resto de los salmos son anónimos = 47 (150)
  9. Ningún otro libro de la Biblia tiene la cantidad de autores que tiene Salmos, ni tomó semejante cantidad de tiempo para completarse.

IV. La fecha del libro

A. Aunque la mayoría de los salmos fueron escritos y recopilados en la era davídica, o poco después, el libro Salmos fue compuesto hasta la forma actual durante un largo período de tiempo, desde los días de Moisés en el desierto, hasta los días de Hageo y Zacarías.

B. El más antiguo de los salmos tiene su origen en la época de Moisés (1.450 A.C.). Tenemos tres salmos escritos por Moisés:

  1. Éxodo 15:1-15 – Un canto de triunfo tras el cruce del Mar Rojo.
  2. Deuteronomio 32, 33 – Un cántico de exhortación a guardar la ley después de entrar en Canaán.
  3. Salmo 90 – Un canto de meditación, reflexión y oración.

C. En David (1.000 A.C.), la lírica sagrada alcanza su plena madurez. Con Salomón, la creación de salmos comenzó a declinar; esta fue la era del proverbio.

V. Características del libro

A. Cinco divisiones. El libro Salmos es una colección de cinco libros menores, suficientemente marcados en su carácter y concluyendo cada uno con una doxología. Se ha indicado que la clave del contenido de cada división, o libro, se encuentra en las doxologías finales, cada una señalando cierta concepción de Dios y una actitud del alma en la adoración que resulta de tal concepción.

B. Encabezamientos. Sin duda alguna estas anotaciones son muy antiguas, y ya existían cuando el libro fue traducido al griego (280-180 A.C.). Se piensa que, en el momento de la traducción, se desconocían algunas palabras relacionadas con “la partitura” y los instrumentos relacionados a ella, lo que demuestra la antigüedad de los encabezamientos.

C. Los encabezamientos indican:

  1. Paternidad literaria.
  2. Ocasión del salmo (ej. 34; 51; 52; etc.).
  3. Su uso previsto (ej. 30; 92; etc.).
  4. El tipo de salmo: oración, meditación, etc. (ej. 32; 42-45; etc.).
  5. Instrucciones musicales (al director del coro levita, la melodía con la que se debía tocar el salmo (ej. 22; 56; 57; etc.), y los instrumentos musicales a utilizar en el acompañamiento (ej. 4; 5; 6; 8; 54; etc.).

D. La rima hebrea. Nuestro estilo de poesía es diferente al estilo de rima que encontramos en el libro Salmos. Por lo tanto, es beneficioso considerar el tipo de rima que en este libro encontraremos. Esto no solo ayuda a comprender mejor la naturaleza de los salmos en sí, también nos ayudará en la interpretación adecuada de esta porción de las sagradas Escrituras.

E. La “rima de pensamiento” o “rima de “idea”, también conocida como “paralelismo”, es una característica distintiva de la sintaxis en los salmos. Este tipo de rima permite relacionar pensamientos e ideas, sin importar el “sonido” de las palabras mismas.

F. Los tipos de paralelismo en los salmos son los siguientes:

  1. Paralelismo sinónimo: El pensamiento de la primera línea se repite en la segunda línea, reiterando el concepto en diferentes palabras para enfatizar. Un buen ejemplo se encuentra en Salmo 24:2.
  2. Paralelismo antitético: La verdad presentada en una línea se fortalece con una declaración opuesta en la línea siguiente. Considere este ejemplo del Salmo 1:6.
  3. Paralelismo sintético: La primera y la segunda línea tienen una relación definida entre sí (como causa y efecto, o proposición y conclusión). Un buen ejemplo es el Salmo 119:11.
  4. Paralelismo progresivo: Existen varias formas de este tipo de paralelismo, siendo las más comunes: ESCALONAMIENTO: Compuesto de varias líneas, cada una de las cuales es como un peldaño que proporciona un elemento del pensamiento total. Note el Salmo 1:1. EXPANSIVO: La idea principal en la primera línea queda inconclusa, pero se repite y se expande para completar el pensamiento en la segunda. Un ejemplo se encuentra en el Salmo 29:1.
  5. Paralelismo introvertido: El pensamiento de la primera frase está estrechamente relacionada con lo expresado en la cuarta, a su vez que hay relación entre la segunda frase y la tercera. Por ejemplo, considere el Salmo 91:14.

G. Resulta fascinante notar cuán creativos fueron los poetas hebreos usando “la rima de pensamiento” en lugar de hacer que solamente los salmos sonaran bonito. Un contraste directo con la poesía moderna que solemos estudiar desde pequeños.

H. Figuras de lenguaje. Los salmos están llenos de expresiones figurativas y, como tales, es importante tener en cuenta ciertos principios de interpretación. Permítame indicar dos:

  1. La figura debe aceptarse y tratarse como una figura del lenguaje, no como una declaración literal. Por ejemplo, el Señor es llamado “roca” (Sal. 18:31), porque él es como una roca, pero no una roca literal. En el Salmo 51:4 David dice: “Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos”. Sin embargo, David estaba confesando su pecado de adulterio en el cual pecó no solo contra el Señor, sino contra Betsabé, contra Urías y contra muchos otros. David había pecado primeramente contra Dios y expresaba su profundo dolor por haberlo hecho. Sencillamente, debemos permitir expresiones figurativas que incluyen, por ejemplo, la hipérbole, en los escritos poéticos, teniendo cuidado de no desarrollar creencias doctrinales sobre expresiones figurativas que nunca fueron escritas para ser tomadas literalmente.
  2. La figura debe interpretarse a la luz de su significado contextual. Por ejemplo, en el Salmo 23:4, encontramos la conocida frase, “Aunque pase por el valle de sombra de muerte”. No es raro escuchar la frase aplicada en los funerales. En el marco del salmo, sin embargo, se refiere a un lugar difícil para una oveja (v.1,2). Por lo tanto, “valle de sombra de muerte” sería un lugar profundo y escarpado, donde las sombras pueden traicionar la vista y un paso en falso ocasionar la muerte, donde la mano guía de un pastor sería muy útil para que las ovejas superen el peligro. Entonces, la frase “valle de sombra de muerte” es aplicable a cualquier momento en que uno se encuentre en una situación peligrosa y necesite la mano de Dios como guía.
  3. En cuanto a la poesía en los salmos “no podemos cerrar impunemente nuestras oídos a su mensaje simplemente porque está amenizado con metáforas o incluso vestido de alegoría. Apreciar estas características de la poesía hebrea hace que los salmos se vuelvan más significativos, evitando torcer el sentido de lo que el salmista quiso enseñar.” (Comentarios a los Salmos – Volumen 1, Joseph Bryant Rotherhamy)

VI. Organización y estilo en el libro

A. Diversas formas de clasificación y organización han sido propuestas. He aquí una que puede ser útil al lector.

  1. Salmos de lamentación individual (3-4-5-6-7-12-13-22-25-26-27-28-35-38-39-40-42-43-51-54-55-56-57-59-61-63-64-69-70-71-86-88-102-109-120-130-140-141-142-143). Estilo de los salmos de “lamentación individual”
    1. Introducción (normalmente una llamada a Dios)
    2. El lamento (especificación de los sufrimientos)
    3. Apelación a Dios (una expresión de confianza en Dios)
    4. Petición (socorro)
    5. Alabanza (a pesar del sufrimiento Dios es digno de ser alabado)
  2. Salmos de lamentación nacional. ((44-60-74-79-80-83-85-123)
  3. Acción de agradecimiento individual “alabanza” (18-23-30-32-34-40-41-66-106-116-138). Estilo general:
    1. Proclamación de alabanza general
    2. Una frase que da resumen
    3. Declaración de liberación (del enemigo, de algún mal, etc…)
    4. Un voto de alabanza
  4. Salmos de agradecimiento nacional (124-129)
  5. Salmos de alabanza general “himno” (8-19-29-103-104-139-148-150) Estilo general:
    1. Llamado a alabar al Señor por sus obras poderosas en la creación (compare Rom
    1:19-21; Hech 14:17).
    2. Alabanza por las bendiciones divinas.
    3. El poeta inspirado da a conocer como la creación está sujeta al Creador, la presenta
    alabándole.
  6. Salmos de alabanza por ciertos atributos (33-36-105-11-113-117-135-136-146-147) Estilo general:
    1. Voto de confianza y alabanza a Dios (se establece un contraste entre las dificultades
    vividas y los atributos de Dios, junto a sus obras poderosas).
    2. Un llamado a alabar a Dios por su gloria y majestad. 3. El poeta inspirado desea convencernos de que Dios y sólo Dios es digno de ser
    alabado (No hay otro fuera de Él).
  7. Salmos de coronación “Dios es Coronado” (47-93-96-99) Estilo general:
    1. Dios es reconocido como Rey de su creación…
    2. Llamado a no ignorar el reinado del Señor.
    3. Reconocimiento de las grandes obras de Dios sobre el mundo.
  8. Salmos de los peregrinos “Dirigiéndose a Jerusalén” (43-46-48-76-84-87-120-133-134) Estilo general:
    1. Reconocimiento de las persecuciones sufridas.
    2. Apelación a Dios cómo el Juez defensor.
    3. Alabanza a Dios por sus atributos y obras en la tierra. (¡¡A pesar de mi condición te
    alabaré!!)
    4. Expresión del deseo de estar en la presencia de Dios junto a los fieles.
  9. Salmos reales o realeza “El Rey del universo y los reyes de la tierra” (2-18-20-21-45-72-89-101-110-132-144) Estilo general:
    1. Reconocimiento del reinado del Señor en el universo.
    2. Alabanza a Dios por sus atributos y sus obras.
    3. Los juicios de Dios sobre la tierra.
    4. La providencia divina sobre sus siervos.
  10. Salmos de sabiduría (1-37-119) Estilo general:
    1. Descripción del efecto de la sabiduría en la vida de los hombres.
    2. Descripción de los necios que rechazan la sabiduría.
    3. La fuente de la sabiduría es la ley del Señor (los prudentes comprenden esto).
    4. Un llamado a confiar en Dios, perseverando en su ley.
    5. Alabanza a Dios por su palabra y su providencia…

Diversas formas de clasificación y organización han sido propuestas. He aquí una que puede ser útil al lector.

B. Mesiánicos. Muchos de los salmos anticipan específicamente la vida y el ministerio de Jesús, quien vino siglos después como el Mesías prometido. Después de Isaías, el libro Salmos es el más expresivo de las profecías y mensajes mesiánicos del Antiguo Testamento. La luz de las promesas que se cumplirán en el Mesías venidero resplandece con fuerza.

C. Los diversos estilos de los salmos se pueden describir de la siguiente forma:

  1. Didácticos. Salmos de enseñanza e instrucción (ej. Sal. 1).
  2. Litúrgicos. Lecturas para uso en servicios especiales (ej. Sal. 136).
  3. Meditación. El gusto por meditar en Dios y las cosas de Dios es motivado en muchos de los salmos (ej. Sal. 119).
  4. Alabanza y Devoción. Estos son salmos de alabanza gozosa (ej. Sal 148).
  5. Oración y Petición. Salmos que se cantaban en actitud de oración (ej. Sal. 51).

VII. El uso del libro

A. Por los judíos. Los salmos fueron diseñados originalmente para ser un himnario en el culto del templo, y luego fueron usados también en la sinagoga. Los músicos fueron organizados para adorar a Dios en el templo y se compusieron los salmos para ser utilizados allí. El libro Salmos se convirtió en manual y guía para la vida devocional de los judíos. Algunos salmos se recitaban ciertos días específicos en el templo.

B. Por los cristianos del primer siglo. La iglesia primitiva reconoció el valor de los salmos, para alabar a Dios y expresar su confianza en él, y los usó en su adoración pública (cf. Ef. 5:19; Col. 3:16; Sant. 5:13).

C. La Biblia nos informa que después que Jesús y los doce cantaron un himno (Mat. 26:30), este consistía en la última mitad de “Los salmos Hallel” (o “Aleluya”) (Sal. 115-118), que los judíos cantaban después de comer la pascua. (Luc. 24:44-47; Hech. 2:25- 28,34,35)

D. Por los cristianos de la actualidad. Es importante recordar que los salmos fueron escritos para nuestro beneficio (2 Tim. 3:15-17; Rom. 15:3-4; cf. Sal. 69:9). Sin duda alguna, los salmos pueden servirnos como:

  1. El himnario que dirige nuestra alabanza a Dios.
  2. El libro de instrucciones sobre cómo acercarnos a Dios en oración.
  3. El libro de evidencias para fortalecer nuestra fe en Jesucristo.
  4. La guía de capacitación para vivir vidas santas y justas ante Dios.

VIII. Enseñanzas en el libro

A. Son teocéntricos: Su centro e interés no es el hombre, sino Dios.

B. Expresan ferviente fe en el carácter de Dios: No dudan de la justicia, la santidad, el poder y la misericordia de Dios.

C. Expresan una confianza absoluta en Dios: Nunca dudan que Dios contestará y actuará.

D. Expresan un profundo sentido de adoración: Su propósito principal es alabar y glorificar a Dios.

E. Empiezan donde está el hombre: Reflejan las experiencias comunes del ser humano.

Bibliografía:

  1. Custis, M. (2016). Selecciones de los Salmos: Una vida de Adoración (J. D. Barry & N. Alarcón, Eds.; L. Viegas Fernández, Trad.). Editorial Tesoro Bíblico; Lexham Press.
  2. Hernandez, Josué. Bosquejo Introducción a los Salmos
  3. Rotherhamy, B. Joseph. Comentarios a los Salmos – Volumen 1.

Recopilado y adaptado para este sitio

Manuel López Lira

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