Introducción
A. Se escribe por la culpa del pecado. Este salmo 6, pertenece a la categoría de “lamentación individual”.
B. Tiene el siguiente esquema:
- Introducción (normalmente una llamada a Dios)
- El lamento (especificación de los sufrimientos)
- Apelación a Dios (una expresión de confianza en Dios)
- Petición (socorro)
- Alabanza (a pesar del sufrimiento Dios es digno de ser alabado)
C. Ya hemos dicho con ocasión del comentario a los salmos 3, 4 y 5, que una opinión de los estudiosos consiste en que éstos, junto a Salmos 6 y 7, estuvieron de alguna manera relacionados con el episodio de David y Absalón. Si nos retrocedemos un poco más atrás se relaciona al pecado de Betsabé y David.
D. Esta invaluable lección es susceptible de ser aún más se aplica firmemente cuando la divulgación a la que hemos aludido se vuelve evidente. Es que antes de que David se arrepintiera, tuvo que ser severamente castigado.

En este sermón sobre el Salmo 6, se explora la oración en situaciones de enfermedad y muerte. Se destaca la estructura del salmo, que incluye lamento, apelación a Dios, petición y alabanza. David, posiblemente enfrentando las consecuencias de su pecado, ruega por misericordia, expresando su sufrimiento físico y la espera de la respuesta divina. Se señalan las razones de la inutilidad de su muerte para Dios. El salmo revela las consecuencias del pecado y resalta la espera de la misericordia divina.
I. Una súplica de misericordia. Salmo 6:1-3.
A. La idea plasmada en este verso es muy semejante a la de Jeremías 10:24. David interpretó su enfermedad como un castigo de Dios, provocado por algún pecado.
B. David dice que está debilitado—como planta arrancada. (Isaías 24:4). Además otro punto que se menciona al decir mis huesos se estremecen es una forma muy enfática de decir que su cuerpo estaba sufriendo muchos dolores. Esta figura se menciona con frecuencia en los salmos (31:10; 32:3; 38:3; 42:10; 102:3, 5).
C. El salmista vocalizaba y articulaba su clamor pidiendo ser sanado. Se estaba desgastando. Sus huesos le dolían continuamente. Incluso estaba afectada toda su vida interior, sus emociones, intelecto y voluntad. Además le parecía que el Señor tardaba en responder.
D. Su pedido de misericordia llega al punto de apelar a la pregunta incisiva y desesperada que resuena a menudo, cargada de frustración, en los salmos: “¿Hasta cuándo?” (veamos Salmos 13:1, 2; 35:17, 79:5, 90:13, 94:3).
II. Una razón para la misericordia. Salmo 6:4-5.
A. La palabra Vuelve (v. 4) es muy común en el AT: en otro contexto significa “arrepentirse” o “dar vuelta”. David pide al Señor que cambie Su actitud de aparente indiferencia, y que salve su vida de enfermedad y muerte.
B. Muerte… Seol (v. 5) indica que el salmista estaba cerca de la muerte y le daba angustia. Pero el salmista no se conforma únicamente con pedir clemencia; presenta razones convincentes desde su percepción con respecto a lo que hay después de la muerte.
C. En su argumento David menciona, que su muerte a Dios le es inútil; que si David muriera esto no sería ninguna ventaja para Dios. Mientras vive, puede recordar al Señor y alabarle. Pero si muere, Dios sería olvidado. El cuerpo sin el espíritu no podría rendirle acciones de gracias. Esto lo decía debido al conocimiento limitado que se tenía con respecto a la muerte (Consideremos estos versículos, Job 28:22; 30:23; Prov. 5:5; 7:27). En NT encontramos valiosas revelaciones con referencia a que pasa después de la muerte, por ejemplo consideremos los siguientes textos. Filipenses 1:23; 2 Corintios 5:8.
III. En espera de la misericordia. Salmo 6:6-7.
A. Estos versículos develan de manera gráfica las consecuencias de su pecado. Sufría día y noche. Isaías 40:31.
B. Su salud estaba disminuyendo y sus ojos estaban gastados de sufrir … a causa de sus enemigos. Si Dios no le daba liberación, seguramente moriría; entonces el pueblo sabría que sus angustiadores habían sido la vara del castigo de Dios.
IV. Cuando llega la misericordia. Salmo 6:8-10
A. Apartaos de mí (v. 8) indica un cambio de tono.
B. Ha oído… ha escuchado… lit. “aceptará” mi oración. 1 Juan 5:14-15.
C. Aunque al salmista le ha tocado estar turbado, sufrir, llorar, temer a la muerte y angustiarse, aunque le ha tocado esperar impacientemente que Dios conteste a sus pedidos de misericordia, el Salmo acaba con una nota muy distinta a la que se escucha en los versos 1 al 7.
D. La situación cambiará de repente (v. 10); Dios produce sorpresas. ¡Qué cambio súbito hay aquí! Habiendo dado a conocer su pedido a Dios, el salmista está confiado en que su pena se convertirá en gozo.
Conclusión
A. Además, el Salmo 6 es un salmo para el sufriente. Es un salmo de dolor y remordimiento que enferma y se intensifica con el apremio de aquellos que buscan nuestro mal. El clamor que lo domina es el pedido de piedad, misericordia.
B. Lo nos enseña Salmo 6 es:
- Su necesidad (vv. 1–3). (1) Por el dolor físico. Ser corpóreo. El sufrimiento envejece el cuerpo. (2) Por la pena. La conciencia. La angustia interior perturba el alma. El temor a la muerte trae angustia. (3) Por el enemigo alrededor trae hostilidad perversa.
- Su súplica (vv. 4–7). (1) Para la dolencia, curación. (2) Para la culpa, gracia. (3) Para los enemigos, derrota.
- Su satisfacción (vv. 8–10). El Señor: (1) Le ha oído: Está con él a su lado. (2) Le ha sanado: La respiración marca el ritmo de la vida. (3) Le ha dado alegría: Ha humillado a sus enemigos.
Bibliografía
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