Introducción
El Salmo 37 es un poema de sabiduría que, aunque no menciona una ocasión específica de su composición, ofrece una profunda reflexión sobre la justicia divina frente a las aparentes inequidades de la vida. Similar al Salmo 73, este salmo se inspira en la observación de cómo los malvados prosperan, mientras que los justos a menudo enfrentan dificultades. Es un mensaje intemporal, relevante en cualquier época, que ofrece consuelo y guía a los fieles. El Salmo 37 fue escrito cuando David ya era anciano, como se menciona en el versículo 25, lo que añade una perspectiva madura y experimentada a sus exhortaciones.
Categoría
El Salmo 37 pertenece a la categoría de «Sabiduría y Confianza en Dios». Al estar en la categoría de Salmos de sabiduría, su estilo general incluye:
- Una descripción del impacto de la sabiduría en la vida de las personas. Salmo 37:11
- Un contraste entre la vida de los necios que rechazan la sabiduría y la vida de los justos que la abrazan. Salmo 37:20.
- El reconocimiento de que la fuente de la verdadera sabiduría es la ley del Señor, y que los prudentes comprenden esta verdad. Salmo 37:31
- Un llamado a confiar en Dios, perseverando en Su ley y Sus caminos. Salmo 37:5.
- Una alabanza a Dios por Su palabra, Su justicia y Su providencia a lo largo de la vida. Salmo 37:28.
Análisis
El Salmo 37 se estructura en pequeños bloques correspondientes a las letras del alfabeto hebreo, lo que le da su carácter alfabético. La carga principal del salmo es abordar la aparente inequidad en la distribución de la prosperidad y el sufrimiento en este mundo, donde los impíos parecen prosperar mientras que los justos a menudo enfrentan adversidad. Sin embargo, el salmo nos ofrece una solución temporal: la justicia final y verdadera de Dios se manifestará a su debido tiempo.
Exposición
I. El tema principal del salmo: El Salmo 37 aborda el desafío moral de la prosperidad aparente de los malvados y el sufrimiento de los justos, ofreciendo una perspectiva de paciencia y confianza en Dios como la respuesta principal. El salmo exhorta a no «inquietarse» ni «turbarse» por la existencia o las acciones de los malhechores. En lugar de permitir que la mente se preocupe por los planes y la prosperidad temporal de los impíos, se nos llama a recordar que su éxito es efímero: pronto serán talados y desaparecerán (Salmo 37:1-2).
Este salmo enfrenta con valentía el problema de la injusticia en el mundo, enseñando que, aunque los malvados puedan prosperar temporalmente, su éxito está destinado a desvanecerse. Por el contrario, los justos, que confían en Jehová y perseveran en hacer el bien, heredarán la tierra y disfrutarán de una paz y prosperidad duraderas.
II. El estado mental que se debe albergar en tales casos: El salmo nos enseña a cultivar una «confianza tranquila en Dios» y a mantener el fiel cumplimiento del deber (Salmo 37:3-8). Se nos insta a:
- Confiar en el Señor y hacer el bien: Encontrar nuestra felicidad en Dios (Salmo 37:4).
- Encomendar a Él nuestro camino: En todas nuestras perplejidades y problemas, sabiendo que Él actuará en nuestro favor (Salmo 37:5-6).
- Descansar seguros en Él y esperar pacientemente su intervención: Sin ceder al sentimiento de ira o venganza contra los malvados (Salmo 37:7-8).
El salmo ofrece también consuelos adicionales para aquellos que sufren, subrayando que los justos encontrarán un deleite profundo en Jehová mismo, una poderosa consolación que también se expresa en el Salmo 73. La exhortación dominante aquí es la paciencia y la espera en el Señor, con la certeza de que la justicia divina prevalecerá al final. Los impíos perderán su prosperidad, mientras que los justos recibirán paz y herencia.
III. Las razones para este estado de ánimo, Salmo 37:9-40. En los versículos 9-40, el salmo ofrece dos razones fundamentales para mantener una actitud de confianza y paciencia:
- La futura condenación de los malvados (Salmo 37:9-15). Los impíos serán cortados y sus planes no alcanzarán el éxito ni la prosperidad final. Su maldad eventualmente se volverá en su contra, llevándolos a la destrucción. El salmo resalta la temporalidad de su poder y la inevitabilidad de su caída.
- La prosperidad final de los justos (Salmo 37:16-40). A través de varias ilustraciones, y con referencia a la experiencia personal del salmista, se muestra cómo los justos, aunque a veces sufran, son protegidos y cuidados por la Providencia.
- La protección divina sobre los justos: El salmista afirma que en su larga vida nunca ha visto a un justo abandonado ni a sus hijos mendigando pan (Salmo 37:25-26).
- La desaparición de los malvados: Aun cuando florezcan como un árbol, pronto perecerán y dejarán de existir (Salmo 37:35-36).
Aunque las recompensas descritas en el salmo parecen enfocarse en lo terrenal, no se debe subestimar su relevancia eterna. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento presentan una visión en la que el cielo y la tierra se unen en la justicia de Dios. Este salmo, por tanto, nos insta a mantener la fe en la promesa de Dios, recordándonos que la luz y la verdad de Su palabra continúan revelándose a lo largo del tiempo.
Conclusión
El tema central del Salmo 37 es la exhortación a la paciencia y la confianza en Dios, asegurando a los justos que la aparente prosperidad de los impíos es temporal, y que la justicia divina prevalecerá al final. El salmo subraya la importancia de esperar en Jehová y mantener la fe en su bondad y equidad, prometiendo que los justos heredarán la tierra y disfrutarán de la paz y la prosperidad, mientras que los impíos serán finalmente eliminados.
