Introducción:

Salmo 42:4: «Me acuerdo de estas cosas y derramo mi alma dentro de mí; de cómo yo iba con la multitud y la guiaba hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, con la multitud en fiesta.»

Este doble salmo presenta la historia de un adorador impedido de participar en la adoración en el templo (Salmo 42:4), quien, a pesar de su tristeza, lucha por sobreponerse a sus sentimientos. A lo largo del texto, el salmista, con un profundo deseo de estar cerca de Dios, busca consuelo en el recuerdo de una liberación pasada y ora con esperanza a pesar de enfrentar tribulaciones externas. La intensidad de su anhelo por la presencia de Dios revela su fervor espiritual y su deseo de comunión continua con el Creador.

Con este Salmo se empieza el libro II de la Colección del Salterio.

Categoría:

El Salmo 42-43 pertenece a la categoría de «Salmos de Lamentación Individual». Este tipo de salmo presenta un estilo distintivo que incluye:

  1. Introducción: Usualmente una invocación a Dios. Salmo 42:1-2
  2. Lamento: Descripción detallada de los sufrimientos del salmista. Salmo 42:3-4, 6-7; 43:1-2
  3. Apelación a Dios: Una expresión de confianza en la fidelidad de Dios. Salmo 42:5,8; 43:3-4
  4. Petición: Súplica por ayuda o liberación. Salmo 42:9-10; 43:1
  5. Alabanza: Afirmación de la dignidad de Dios para ser alabado, incluso en medio del sufrimiento. Salmo 42:11; 43:5

Análisis

  1. Estrofa I, vers. 1-5: El adorador, inmerso en su tristeza, hace un esfuerzo por superarla mientras enfrenta el desánimo.
  2. Estrofa II, vers. 6-11: Sintiendo intensamente su situación personal, el sufriente se anima al recordar un acto de liberación en el pasado y comienza a orar con esperanza, a pesar de las dificultades externas.
  3. Estrofa III (Salmo 43), vers. 1-5: Al enfrentar problemas públicos y la injusticia, el salmista eleva una oración por una liberación triunfante.

Exposición

Este (doble) salmo es notable por su profunda y elevada espiritualidad: un alma sedienta de Dios, impulsada por un ferviente deseo de comunión, anhelando sentir la cercanía de Dios y encontrarse cara a cara con Él. El salmista está convencido de que lograr esta comunión será tan satisfactorio como para un animal sediento beber de un arroyo refrescante (Salmo 84:2).

Otra característica destacada de este (doble) salmo es la belleza de su estructura: está compuesto por tres estrofas, cada una acompañada de un estribillo repetido en palabras idénticas (42:5, 11; 43:5), el mismo estilo, la misma situación y las repeticiones (42:9 y 43:2). Este patrón revela un progreso gradual, que avanza desde la tristeza profunda hacia una súplica más reflexiva y, finalmente, hacia una oración audaz y confiada. En el Salmo 43 continúa la misma composición literaria con el anterior (Sal 42) y formando la tercera estrofa.

Un tercer aspecto importante es el análisis psicológico del sufriente que lucha por dominar su tristeza y elevarse por encima de ella.

Probablemente, la forma más adecuada de apreciar estos tres rasgos principales es mediante una investigación sobre la posible autoría del salmo. Aunque se ha considerado a David como autor, este salmo es realmente un «salmo huérfano», atribuido a los «hijos de Coré«, quienes eran cantores y no necesariamente los autores, (Números 16:1-50; 26:11; 2 Crónicas 20:19).

Se han propuesto varias hipótesis, incluyendo a David y a Ezequías como posibles autores, dadas las circunstancias y las descripciones detalladas que se ajustan a sus experiencias de vida. David, por ejemplo, habría compuesto este salmo durante su huida de Jerusalén en la rebelión de Absalón, reflejando su intenso amor por la adoración en el templo. Por otro lado, Ezequías, conocido por su fervor en el culto del templo y sus experiencias personales de aflicción, también encaja bien como el posible autor del salmo. Pero, el Salmo es apto para cualquier creyente cuando se siente alejado de la comunión con Dios.

Ambos escenarios ilustran la profundidad de la lucha espiritual del salmista y su deseo de restaurar su relación con Dios y de encontrar consuelo y fortaleza en Su presencia.

Conclusión

El tema central del Salmo 42-43 es el profundo anhelo y la búsqueda de la presencia de Dios por parte del salmista. Aunque afligido y apartado del templo, él lucha por mantener su fe y esperanza en Dios. Este salmo refleja la lucha interna del salmista entre la desesperación y la esperanza, y su deseo de restaurar su comunión con Dios, encontrando consuelo y fuerza en Su presencia.

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