La historia del Movimiento de Restauración y su evolución destaca la lucha entre la libertad de conciencia y la apostasía. Desde su origen en el siglo XIX, se han producido divisiones significativas, sobre todo en 1906 y la posterior controversia institucional. La distinción actual entre líneas conservadoras y progresistas se centra en la interpretación bíblica, cuestionando quién es verdaderamente considerado hermano en Cristo.
