matrimonioCuando uno estudia el Antiguo Testamento con respecto a la formación y desarrollo de la nación de Israel, uno rápidamente entiende que uno de los factores que fomentó su unicidad y fidelidad a los principios divinos sobre las fue formada como nación, fue sin duda su rechazo a concertar matrimonios con los pueblos extranjeros. A ellos le fue dicho: “y no emparentarás — “no contraerás matrimonio” — LBLA con ellas; no darás a tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos se mi, y servirán a dioses ajenos” (Deut.7:3-4). Por un largo tiempo este mandato fue observado pero luego olvidado y los hebreos concertaron matrimonios con gente extranjera causándoles entre otras cosas el ser conducidos a la idolatría y prácticas paganas. Un ejemplo predominante fue el rey Salomón (1 Rey.11:1-4). Hubo un registro donde todo los hebreos reconocieron “no haberse separado de los pueblos de la tierras … y el linaje santo ha sido mezclado con los pueblos” (Esdras 9:1-2). Esta generación exclamó con lágrimas y arrepentimiento solemne diciendo “Nosotros hemos pecado contra nuestro Dios, pues tomamos mujeres extranjeras de los pueblos de la tierra” (10:2). Y su resolución fue despedir, divorciarse de ellas (v.3, 19).

Cuando Abraham envejecía su mayor preocupación era la futura esposa para su hijo Isaac. De modo que le encargo al mejor de sus criados bajo juramento que “no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales hábito; sino que irás a mí tierra y a mí parentela, y tomarás mujer para mí hijo Isaac” (Gen.24:3-4). Este criado vino al lugar indicado y tomó a Rebeca como mujer para Isaac (vv.37-78, 50,51) ¿En qué contexto debieran tomarse estos episodios para los Cristianos hoy? Por supuesto que estos no se aplican como

ley, pero si como ejemplo ilustrativo de lo que debiéramos evitar. “Mas estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos”… “ y están escritas para amonestarnos a nosotros a quienes han alcanzado los fines de os siglos” (1 Cor.10:6-7; 11).

Escases de Enseñanza sobre el Tema

Puedo remontar mi mente a unos pocos años atrás mientras predicábamos este tema a diversas audiencias de Jóvenes en las congregaciones donde veníamos predicando y mientras enseñábamos observamos estas cosas. En Monclova por el año de 1995 durante una clase una joven Cristiana comentó la razón por la que ella tenía su novio Cristiano. Ella dijo haber elegido un creyente porque cuando surjan los problemas en el matrimonio “yo le podré a amonestar con las Escrituras” pero si mi novio fuere incrédulo no respetaría la ley de Dios”. Había otras jovencitas saliendo con inconversos y algunos pocos varones saliendo con inconversas quienes estaban sorprendidos porque versículos como estos no se les habían mostrado ni habían pensado en ellos. En muchas otras congregaciones la historia no era distinta. Muchas veces las hijas o hijos del mismo predicador local estaban saliendo con sus novios (as) inconversos, así que esto era visto como una excusa perfecta para que otras también lo hicieran.

Justificación sobre la base del Silencio

Un número creciente de hermanos han argumenado que sobre la base del silencio del Nuevo Testamento uno se puede casar con un inconverso. Se preguntan ¿Y dónde el Nuevo Testamento prohíbe el casarse con un inconverso?. Una pregunta similar sonaría ¿Y Dónde la Biblia dice que No debemos cantar con Instrumentos mecánicos en la adoración?. Decimos ser el pueblo que “habla donde la Biblia habla y calla donde ella calla” pero pareciera que estamos buscando su silencio para actuar a pesar de los ejemplos, implicaciones y multitud de malas experiencias referente a los matrimonios mixtos. Aunque es un hecho innegable que el N.T.  no contiene una prohibición expresa como aquella dada al pueblo judío, debiéramos reconocer por las implicaciones de varios pasajes que la pareja a buscar para un Cristiano (a) debiera ser dentro del pueblo de Dios. Y aunque esta es una decisión personal, a todos los Cristianos aspirantes al matrimonio debieran mostrárseles toda la enseñanza de la Biblia y no dejarles con la impresión que no hay problema si se casan con incrédulos.

Aunque el contexto advierte a los Corintios de evitar compañías que conduzcan a la idolatría, la inmoralidad y profanación, este es uno de esos pasajes que nos debiera servir para evaluar si la compañía de un inconverso que no comparte nuestra fe pudiera ser de ayuda o de estorbo en nuestro servicio al Señor. “No unáis en yugo desigual con los incrédulos; ¿Por qué que compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?(2 Cor.6:14-15).

 He creído por años que este pasaje aunque no expresamente discute el matrimonio como si lo hace (1 Cor.7) es

aplicable para advertir la lucha que espera al Cristiano (a) casándose con un incrédulo sobre la base de las diferencias de fe. “¿Andarán dos juntos sin no estuvieren de acuerdo?” (Amós 3:3).

 A. T. Robertson encabeza la lista de respetados comentaristas del texto Griego que lo aplican: “Desde luego, aquí se incluye el matrimonio, pero puede que haya otras uniones a la vista” (Imágenes Verbales en el N. T. 4:322).

J. H. Bernard señaló: “La más obvia aplicación de tal prohibición sería a inter matrimoniarse con el pagano, lo cual fue continuamente prohibido al pueblo elegido (Vea Deut.7:3; Jos. 23:12; Esd. 9:2; Neh.13:25), y este es probablemente el pensamiento principal aquí… El refuerza esto por cinco contrastes que ilustran la incongruencia entre el Cristianismo y el Paganismo” (The Exposi or`s Greek Testament III:79). En su reciente comentario a toda la Biblia, Wayne Jackson escribió: “Algunos estaban formando asociaciones peligrosas con incrédulos, y su fe había sido debilitada o destruida. “Un yugo desigual” comprende varias relaciones que comprometen la fe del Cristiano— ya sean religiosas, de negocios, sociales o domésticas. Algunos sugieren que este texto no tiene aplicación al casarse fuera del Señor (cf. 1 Cor.7:39) …

 Si el apóstol habría oído el reporte que algunos santos Corintios estaban entrando en uniones con paganos, él pudo bien haber dirigido una palabra de precaución— “Detengan esta práctica” — sin sugerir que una vez que la unión matrimonial (una relación universal) fue formada, esta deba ser disuelta” (A New Testament Commentary, 353-354; Christian Courier Publications; Stockton, CA, 2011).

Se ha argumentado que una de las razones por las que no puede aplicarse 2 Corintios 6:14 al matrimonio es porque la Biblia nunca se refiere al matrimonio como un “yugo”. Sin embargo un autor conocedor del texto Griego, Gerald F.

Hawthorne dice “Es interesante notar que la palabra traducida aquí, “No unáis “en yugo” (hetero-zygeo), tiene esencialmente la misma raíz como la palabra usada por Jesús cuando, hablando del matrimonio, él dijo “lo que Dios junto [sy-zeugnymi], no lo separe el hombre” (Mar.10:9). De modo que es correcto ver al matrimonio al menos como un tipo, pero no el único tipo, de compañía dispareja que Pablo tuvo en mente” (Dictionary of Paul and His Letters, 598; en Marriage and Divorce, Adultery and incest; InterVasity Press,1993).

La expresión “yugo desigual” de la palabra Griega “heterozygeo” es definida por Joseph Thayer como: “enyugarse con un yugo diferente; usado en Lev.19:19 de la unión de bestias de diferentes tipos, por ejemplo un buey y un asno… “figurativamente, tener comunión con uno que no es igual; 2 Cor.6:14, donde el apóstol esta prohibiendo a los Cristianos tener intercambio con los idolatras” (Greek-English Lexicon of the N. T. 254).

Comentando sobre exclusivamente sobre la clausula Griega “No unáis en yugo desigual” Ceslas Spicq, Lexicógrafo Francés respetado escribió: “el verbo“ heterozygeo (literalmente, empujar el yugo en diferente dirección del compañero de uno”; figurativamente, “hacer una pacto disparejo”… Tal como en un equipo enyugado la diferencia entre dos animales disparejos les evitará de empujar el yugo en la misma dirección y con la misma fuerza, así también una alianza entre la luz y las tinieblas es inimaginable—entre Cristo y Belial, entre paganos y creyentes en su vida practica…

De modo que unirse con los incrédulos en realidad es llevar un yugo que pertenece a otro, heterzygein. Por lo tanto, el rechazo a cualquier compromiso” (Theological Lexicon of the New Testament, II:80-81,1996)

El Fracaso de algunas familias de Predicadores

Queramos o no las familias de los predicadores ejercen gran influencia o para buenos o malos ejemplos del resto de la congregación. De manera que si el tiene a sus hijos saliendo en citas con los incrédulos o casados con estos, la lógica de los hermanos débiles y sin convicciones será que ellos también pueden aventurase a un noviazgo o matrimonio mixto. Es algo lamentable pero real que muchos predicadores con o sin su aprobación, tienen hijos casados con inconversos. Este hecho volverá sordos los oídos de jóvenes quienes escuchan al predicador hablar desde el púlpito sobre el tema. Los predicadores en esta situación se consuelan que al menos uno de sus yernos o nueras inconversas se “bautizó” al cabo de los años y fue fiel.

¿Quién pudiera garantizar que este mismo resultado será para otros jóvenes? Se ha observado que cuando las jóvenes Cristianas no tienen convicciones (es decir no defiende su fe frente a su prometido) el resultado siempre será el mismo — matrimonios con fricciones por causa de la fe, matrimonios infelices o matrimonios al borde del divorcio. Lea detenidamente el artículo “No Me Case con un Cristiano Página 3 Vol.12, Número 8”. para conocer la historia triste de una madre Cristiana que lucha por sobrevivir espiritualmente. Por supuesto que tenemos a la vez algunos muy gratos y sorprendentes ejemplos de Cristianas casándose con inconversos que los trabajaron al extremo de verles obedecer antes o durante sus próximos matrimonios.

Algunos de los cuales sobresalen en fidelidad a los que eran Cristianos desde sus padres o tempranas vidas. Aun así nadie va a negar que tenemos más pérdidas de Cristianos (as) que ganancias en el recuento de los matrimonios mixtos. En la congregación donde mi esposa fue miembro, en un lapso de 10 años se casaron la mayoría de jóvenes mujeres y varios varones con inconversos (as) sólo 6 fueron la excepción. Mirando hacia atrás desde ese tiempo podemos ver que muchos abandonaron completamente las reuniones y perdieron la fe junto a sus pequeñas familias. Matthew Henry correctamente señaló que: “hay más peligro que lo malo dañará a lo bueno que esperanza que lo bueno beneficie a los malo….. No debiéramos enyugarnos en amistad y relacionarnos con hombres malos e incrédulos.

Aunque no podemos totalmente evitarles u oírles y estar con ellos, nunca debiéramos elegirles como nuestros íntimos amigos” (Commentary con Whole Bible, 6:503)

 “Casarse en el Señor”

Para muchos incluyendo este servidor sigue siendo un misterio porque hay un pasaje que limita a la viuda Cristiana a “casarse en el Señor” y no hay uno que limite a la soltera!!. El apóstol Pablo respondiendo a diferentes preguntas acerca del matrimonio y a diferentes grupos de Cristianos en Corinto dijo a la viuda, “pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor” (1 Cor.9:37b). “solo que sea en el Señor” —VM; “pero el debe pertenecer al Señor” — NIV. Recuerdo haber leído esta discusión analizada por el hermano Rubén Amador y otros en su boletín El Conservador de los años 80`s. Hacia finales del 90’s llame al hermano para agradecerle esa investigación y conclusión a la que llegaron en esa década. “Si a la viuda se le manda casarse con un Cristiano, ¿Cuánto más a la Soltera?” escribieron.

Pero este grupo de hermanos no fue el único en esta legítima posición. Mike Willis encabeza esta lista la limitación puesta sobre la viuda en las segundas nupcias es que ella se case con uno que está en Cristo Cristo, es decir, otro Cristiano. La limitación tiene la fuerza de un mandamiento; una viuda Cristiana es ordenada casarse “solamente en el Señor” (1 Corinthians, 213, Truth Commena tries, Guardian of Truth Foundation 2008; Bowling Green, KY.).

Harold Mare escribió: “la frase monon en kurio [“solamente en el Señor] significa que la mujer debiera casarse solamente con un Cristiano” (The Expositor`s Bible Commentary, 10:237).

Wayne Jackson coincidió que “difícilmente puede haber alguna duda que el matrimonio del Cristiano con un incrédulo no es la voluntad ideal de Dios — ni para las que por primera vez se casan ni para las viudas” (Ibíd. 315).

“Una hermana por mujer”

El apóstol Pablo defendiendo sus derechos frente a sus detractores dijo,“¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor y Cefas?” (1 Cor.9:5). “una hermana mujer propia” —VM. “una esposa creyente con nosotros”—NIV; LBLA. Bien sabemos que el apóstol eligió permanecer  soltero 1 Cor.7:1,7,8) El tenía el derecho al matrimonio— pero no lo uso porque tenía el don de la continencia (1 v.9). Mike Willis dice que “la construcción una hermana, una esposa (adelphen gunaika) dice dos cosas: (1) Que los evangelistas tienen el derecho a llevar una esposa con ellos a expensas de la Iglesia; (2) Que la esposa debe ser una hermana porque, si ella no fuere una Cristiana, él no podría reclamar el derecho del apoyo de la Iglesia para si mismo y su esposa. La referencia al resto de los apóstoles indica que la práctica común era que el evangelista fuese casado” (Ibíd., 232).

Los que defendemos el matrimonio entre Cristianos dependemos de estos dos categóricos pasajes específicos y uno por implicación que señalan el círculo donde un Cristiano debe buscar su pareja. “Casarse en el Señor” significa que la elección del cónyuge debe ser un Cristiano (a). No entiendo porque algún Cristiano no querría casarse con alguien con quien puede orar y adorar juntos!!.

Casada o Casado con alguien del pueblo de Dios sería mucho más fácil cumplir otros mandamientos dados a los padres. Por ejemplo, “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina y amonestación del Señor”(Efe.6:4; cf. Col,3:21; Heb.12:9). ¿A qué clase de esposo la mujer Cristiana sería más fácil someterse; al esposo incrédulo cuyo espíritu mundano le hace actuar egoísta y sarcásticamente o al esposo Cristiano a quien la Palabra le señala actuar sabiamente y ordenándole a tratar a su mujer como un vaso frágil (1 Ped.3:7)?. La sujeción a “ sus propios maridos” (Efe.5:24; Col.3:18; 1 Cor.11:3) es algo pasado de moda en esta generación para muchas de las mujeres inconversas casadas, sobre todo si ellas aportan financieramente al hogar. En el caso del varón Cristiano casado con mujer inconversa ¿Qué clase de esposa cree usted que se sujetaría a su autoridad, mas fácilmente una mujer incrédula de espíritu independiente y posesiva o una mujer Cristiana contenta con su papel asignado por Dios y sobria en su espíritu?.

En la búsqueda de un cónyuge para toda la vida, un Cristiano (a) sencillamente no puede arriesgar su felicidad terrenal y su destino eterno casándose con alguien que no respeta la ley de Dios. El matrimonio en si representa ya dificultades que requieren una buena dosis de madurez moral y espiritual como para multiplicarlas casándose con uno (a) que no comparte su fe y devoción—y lo más importante, su meta final—el cielo!!.

Autor: Armando Ramirez (Tomado de la revista El Expositor, Vol. 12, Número 8, Agosto, 2013)

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Notas:

  • Si desea descargar la revista «El Expositor» dirijase al siguiente link.

Revista El Expositor, Vol. 12, Número 8, Agosto 2013

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