Una oración ideal de un levita para la vindicación mediante la prolongación de su vida – Salmo 26

El Salmo 26, perteneciente a la categoría de lamentación individual, expresa la confianza del salmista en Dios a pesar del sufrimiento. El salmo se divide en seis estrofas que abordan la integridad, adoración, súplica por la vida y redención. Con referencias a David y Ezequías, su autoría es motivo de desacuerdo entre los comentaristas. Comparaciones con Isaías 38 añaden contexto.

La admisión de los adoradores en la presencia del Rey previamente admitido – Salmo 24

Los Salmos de alabanza destacan la confianza en Dios, Su gloria y majestad, y la necesidad de adorarlo. La estructura del Salmo 24 refleja la pertenencia de la tierra y quienes la habitan a Jehová. David probablemente lo compuso en diferentes momentos. El salmo también guía en la comprensión de la realeza de Jehová y la futura manifestación del Reino del Mesías. Las lecciones incluyen confianza, fe, salvación, ayuda, sabiduría y seguridad en el Señor.

Confianza en la ayuda divina – Salmo 20

Este salmo expresa confianza en la ayuda divina en tiempos difíciles. Se divide en dos partes: peticiones de socorro y certeza de respuesta divina. Probablemente se originó durante el reinado del rey Josafat. El salmista clama a Dios por protección, anticipa la victoria y confía en la respuesta divina. Resalta la confianza en la soberanía divina y la intervención providencial.