El Salmo 47 destaca la soberanía universal de Dios y invita a todas las naciones a reconocer Su dominio. Atribuido a los hijos de Coré, este salmo resalta la exaltación de Jehová como Rey de la creación y el llamado a Israel a celebrar su elección, anticipando un futuro de unidad y reconocimiento entre todos los pueblos.
