Desde la caída en el Edén, el ser humano se ha visto apartado de Dios por el pecado, encontrándose sin esperanza de redención por sus propios medios. Sin embargo, el amor incondicional de Dios se manifiesta en la redención a través del sacrificio de Cristo, invitando a la humanidad al arrepentimiento y a la salvación.
Un Amor Más Sublime que el de una Madre
El amor ha sido objeto de reflexión a lo largo de la historia. Se presenta como un instinto divino que trasciende el razonamiento humano, siendo una manifestación de la naturaleza de Dios. Su amor se refleja en la creación, la redención y en nuestro deber de amar y obedecer según sus mandamientos.
